Chernobil antes del desastre

Un Lugar llamado Chernobil

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viernes, 13 de abril de 2007

La Historia
En agosto de 1986, en un informe remitido a la Agencia Internacional de Energía Atómica, se explicaban las causas del accidente en la planta de Chernobyl. Este reveló que el equipo que operaba en la planta el día 26 de abril de 1986, se propuso realizar un experimento con la intención de aumentar la seguridad del reactor. Para ello deberían averiguar durante cuanto tiempo continuaría generando electricidad la turbina de vapor una vez cortada la afluencia de vapor. Las bombas refrigerantes de emergencia, en caso de avería, requerían de un mínimo de potencia para ponerse en marcha (hasta que se arrancaran los generadores diesel) y los técnicos de la planta desconocían si una vez cortada la afluencia de vapor, la inercia de la turbina podía mantener las bombas funcionando.

Para realizar este experimento, los técnicos no querían detener el reactor para evitar un fenómeno conocido como envenenamiento por xenón. Entre los productos de fisión que se producen dentro del reactor, se encuentra el xenón, un gas muy absorbente de neutrones. Mientras el reactor está en funcionamiento de modo normal, se producen tantos neutrones que la absorción es mínima, pero cuando la potencia es muy baja o el reactor se detiene, la cantidad de xenón 135 aumenta e impide la reacción en cadena por unos días. Cuando el xenón 135 decae es cuando se puede reiniciar el reactor.
Los operadores insertaron las barras de control para disminuir la potencia del reactor y esta decayó hasta los 30 MW. Con un nivel tan bajo, los sistemas automáticos pueden detener el reactor y por esta razón los operadores desconectaron el sistema de regulación de la potencia, el sistema de emergencia refrigerante del núcleo y otros sistemas de protección.

Con 30 MW comienza el envenenamiento por xenón y para evitarlo aumentaron la potencia del reactor subiendo las barras de control, pero con el reactor a punto de apagarse, los operadores retiraron manualmente demasiadas barras de control. De las 170 barras de acero al boro que tenía el núcleo, las reglas de seguridad exigían que hubiera siempre un mínimo de 30 barras bajadas y en esta ocasión dejaron solamente 8 barras bajadas. Con los sistemas de emergencia desconectados, el reactor experimentó una subida de potencia extremadamente rápida que los operadores no detectaron a tiempo. A la 1:23, 4 h después de comenzar el experimento, algunos en la sala de control, comenzaron a darse cuenta de que algo andaba mal.
Cuando quisieron bajar de nuevo las barras de control, estas no respondieron debido a que posiblemente ya estaban deformadas por el calor y las desconectaron para permitirles caer por gravedad. Se oyeron fuertes ruidos y entonces se produjo una explosión causada por la formación de una nube de hidrógeno dentro del núcleo, que hizo volar el techo de 100 t del reactor provocando un incendio en la planta y una gigantesca emisión de productos de fisión a la atmósfera
La Crisis a nivel mundial

La fusión del núcleo produjo una nube radiactiva que se extendió por toda Europa. Las evidencias iniciales de que un grave escape de material radiactivo estaba afectando otros países no vino de las autoridades soviéticas, sino de Suecia, donde el 27 de abril se encontró partículas radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de Forsmark (a unos 1100 Km. de la central de Chernobyl). La investigación sueca en busca de la fuente de tal radiactividad, después de determinar que no había escapes en la central sueca, condujo a las primeras sospechas de que un serio problema nuclear se había producido en la Unión Soviética.

Doscientas personas fueron hospitalizadas inmediatamente, de las cuales 31 murieron (28 de ellas debido a la exposición directa a la radiación) La mayoría eran bomberos y personal de rescate que participaban en los trabajos para controlar el accidente. Se estima que 135.000 personas fueron evacuadas de la zona], incluyendo 50.000 habitantes de Pripiat (Ucrania); una evacuación posterior elevó el número de desplazados hasta 350.000. Para más información en cuanto al número de afectados.
La Crisis a nivel mundial

La fusión del núcleo produjo una nube radiactiva que se extendió por toda Europa. Las evidencias iniciales de que un grave escape de material radiactivo estaba afectando otros países no vino de las autoridades soviéticas, sino de Suecia, donde el 27 de abril se encontró partículas radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de Forsmark (a unos 1100 Km. de la central de Chernobyl). La investigación sueca en busca de la fuente de tal radiactividad, después de determinar que no había escapes en la central sueca, condujo a las primeras sospechas de que un serio problema nuclear se había producido en la Unión Soviética.

Doscientas personas fueron hospitalizadas inmediatamente, de las cuales 31 murieron (28 de ellas debido a la exposición directa a la radiación) La mayoría eran bomberos y personal de rescate que participaban en los trabajos para controlar el accidente. Se estima que 135.000 personas fueron evacuadas de la zona], incluyendo 50.000 habitantes de Pripiat (Ucrania); una evacuación posterior elevó el número de desplazados hasta 350.000. Para más información en cuanto al número de afectados.
Informes cientificos Sobre los sucedido

Científicos soviéticos informaron de que el reactor 4 contenía entre 180 y 190 toneladas de dióxido de uranio y productos de fisión. Las estimaciones de material liberado en el escape van del 5% al 30%, pero algunos liquidadores que estuvieron dentro del sarcófago y de la contención del reactor (p.ej. Usatenko y el Dr. Karpan) afirman que dentro no queda más del 5 ó 10% del combustible. Fotografías del reactor muestran que este efectivamente está vacío.
Consecuencias sobre lo sucedido
La explosión provocó la mayor catástrofe en la historia de la explotación civil de la energía nuclear. Presuntamente originado por la realización de un experimento, 31 personas murieron en el momento del accidente, alrededor de 350.000 personas tuvieron que ser evacuadas de los 155.000 km² afectados, permaneciendo extensas áreas deshabitadas durante muchos años. La radiación se extendió a la mayor parte de Europa, permaneciendo los índices de radiactividad en niveles peligrosos durante varios días. Se estima que se liberó unas 500 veces la radiación de la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945.

Inmediatamente después del accidente, la mayor preocupación se centró en el yodo radiactivo, con un periodo de semidesintegración de ocho días. Hoy en día las preocupaciones se centran en la contaminación del suelo con estroncio-90 y cesio-137, con periodos de semidesintegración de unos 30 años. Los niveles más altos de cesio-137 se encuentran en las capas superficiales del suelo, donde son absorbidos por plantas, insectos y hongos, entrando en la cadena alimenticia.
Algunas personas en las áreas contaminadas fueron expuestas a grandes dosis de radiación (de hasta 50 Gy) en la tiroides, debido a la absorción de yodo-131, que se concentra en esa glándula. El yodo radiactivo procedería de leche contaminada producida localmente, y se habría dado particularmente en niños. Varios estudios demuestran que la incidencia de cáncer de tiroides en Bielorrusia, Ucrania y Rusia se ha elevado enormemente.